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Gabriel Meluk analiza la autoentrevista de Carlos Queiroz publicada por la Federación de Fútbol – Fútbol Internacional – Deportes

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Lo que faltaba: aplicando los principios de los regímenes absolutos y dictatoriales sobre el control de la información, la Federación Colombiana de Fútbol y su oficina de prensa inauguraron un nuevo género periodístico: la ‘autoentrevista’. ¡Recontraplop!
El viernes pasado, de manera sorpresiva, la Federación envió a los medios de comunicación una ‘autoentrevista’ del técnico de la Selección Colombia, un ‘yo con yo’ insólito de la Federación con Carlos Queiroz, ¡qué son lo mismo!, con el que la entidad se burló de la prensa.

En los últimos 10 meses largos, desde el último contacto del técnico con los periodistas tras el amistoso contra Ecuador en Estados Unidos, Queiroz se pregunta y se contesta solo, y habla consigo mismo en soliloquios filosóficos sobre la peste, el fútbol y la humanidad. En febrero pasado, Queiroz salió al paso de unas versiones que se filtraron sobre el contenido y los términos de una charla que tuvo con James Rodríguez. En la puerta de un estadio, en Portugal, contestó de afán un par de preguntas hechas a su medida por un reportero de una agencia de noticias internacional.

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Luego, sus soliloquios los convirtió en dos ‘columnas’ gaseosas, etéreas, que envió a los medios de comunicación y que, pues, todos publicamos. ¡Mea culpa! Y ahora sorprendió con la nueva genialidad de la Federación de Fútbol: una ‘autoentrevista’ que, también, todos publicamos. ¡Otro mea culpa! En ella dijo que el equipo que convocará para el comienzo de la eliminatoria será, en líneas generales, y como es apenas obvio, el mismo de siempre, encabezado por James y Falcao, los mismos de siempre por ser los mejores que tenemos. El equipo es el que hay. ¿Para eso una ‘autoentrevista’?

¿Qué tan complicado era armar una reunión por Zoom o Google, y tramitar unas preguntas imparciales e independientes? Como, por ejemplo: ¿por qué es el único seleccionador del área que no está en el país sede de su trabajo? ¿Fue cierto que por la pandemia se rebajó el salario y en cuánto? ¿Cómo ha sido su trabajo en estos 10 meses sin posibilidades de partidos de preparación? ¿Hizo reuniones virtuales de capacitación con entrenadores locales, como lo prometió? ¿Para qué sirvieron esas dos reuniones por videoconferencia con los jugadores? ¿Cuáles fueron sus razones para mover el horario en Barranquilla de las 3:30 a las 6:30 de la tarde? ¿Ese cambio de paradigma en el horario fue consultado con los jugadores o pedido por ellos? ¿Va a insistir en emplear como laterales a zagueros centrales? ¿Cuál es su valoración sobre el actual nivel de los centrales Yerry Mina y Dávinson Sánchez, muy criticados en Inglaterra? ¿Un sector de la crítica local lo califica a usted de “sinvergüenza” porque, según asegura, cobra salario sin trabajar durante 10 meses? ¿El presidente de la Federación le insinuó al menos estar con mayor antelación en el país? ¿Su no estadía en Colombia fue autorizada por el presidente de la Federación o usted la impuso? Y así, preguntas simples, nada raro, nada como para aspirar a ganar un Simón Bolívar. Pero, eso sí: ninguna pregunta del cómodo libreto oficial.

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La prensa siempre ha sido un estorbo para las fuentes. Y eso está bien porque así debe ser. Y ahora, un estorbo que, además, les quita tiempo. La prensa que no adula, que no es mansa ni sumisa, se elude con soliloquios hechos columnas y ‘autoentrevistas’ que pretenden, como en cualquier sistema totalitario, mantener el monopolio de la información y vender el discurso oficial sin contrapreguntas, sin cotejar, sin contrastes.

No creo que Queiroz, un técnico veterano, recorrido, capacitado para el cargo, con fama de obsesivo y trabajador incansable, con chispazos de buen humor e ironía en sus ya casi olvidados contactos para entregar información a la prensa local, haya propuesto eso. Quizás sea una ‘brillantez’ de los asesores de comunicaciones… Si así fue, ¡son unos genios!

La ‘autoentrevista’ de Queiroz, además de antipática, es una falta de respeto con el periodismo nacional, una manipulación burda y torpe del mensaje oficial. ¡Esa no nos había tocado nunca! Pero en la Federación de Fútbol siempre hay posibilidad de que se superen… ¡Y lo hacen!

GABRIEL MELUK
Editor de DEPORTES
@MelukLeCuenta